Si observamos la oferta de empresas dedicadas a la formación nos damos cuenta que la mayoría de entidades
todavía ofrecen cursos a distancia. Con la tecnología que nos acompaña hoy en
día y la gran cantidad de herramientas que existen para el aprendizaje online
no tiene sentido que se siga divulgando formación a distancia con el clásico
concepto de enviar un manual impreso. No tiene ni pies ni cabeza este tipo de
formación, pero para muchas entidades es muy rentable. Ofrecen cursos hinchados
en número de horas y de este modo pueden cobrar un precio más elevado. Todo
esto ¿Es formación de calidad? Pues afirmo rotundamente que no. Hace treinta
años cuando las nuevas tecnologías existían pero no eran accesibles para todos, puedo entender que aprender con un libro o un documento escrito era
una opción, pero existiendo plataformas de aprendizaje online, grandes
contenidos multimedia que facilitan el estudio y comprensión de la información
no es razonable que aún se ofrezcan cursos así.
Es muy rentable para muchos
proveedores, claro que sí. Aprovechan manuales en muchas ocasiones anticuados,
que incrementan su beneficio anual de una manera considerable. Debemos ser
responsables a la hora de elegir qué formación queremos realizar y no ver la
educación como un negocio exclusivamente.
Hay cientos de proveedores de
contenidos y plataformas de aprendizaje online que poseen herramientas actuales
y pedagógicamente correctas. No es necesario seguir gastando nuestro crédito
anual de formación en cursos a distancia que en la gran mayoría de los casos no
tienen los resultados que esperamos. Hagamos un uso responsable de nuestros
recursos, no hay que pensar exclusivamente en lo que nos vamos a bonificar y sí
en qué vamos aportar a nuestros trabajadores con esta formación y qué
resultados vamos a obtener.